domingo, 11 de abril de 2010

LIGA | REAL MADRID 0 - BARCELONA 2

No es Guardiola un técnico inmovilista, ni mucho menos. Su intervencionismo es relevante. El Barça no es sólo un equipo , es una idea de fútbol, y a partir de un guión irrenunciable, su técnico, un devoto del estilo azulgrana, responde con imaginación ante cada problema. Lo mismo echa el ancla en La Masía cuando nadie lo espera como maquilla la baja de Ibrahimovic, el absentismo de Henry y la palidez de Iniesta con Alves de extremo. Así es Guardiola, un revolucionario capaz de mantener el molde con un trueque de piezas. Con Alves en la orilla derecha del ataque, el Barça pretendía evitar que Cristiano se sintiera liberado a espaldas de un lateral tan ofensivo como el brasileño. De paso, Marcelo tenía un tapón inesperado. Pronto, Cristiano, prisionero de Puyol, prefirió citarse con Maxwell en el otro costado. De Higuaín no hubo noticias. Él no juega, lo suyo es el gol. Sin él resulta fantasmal.
Lee Más >>