sábado, 26 de diciembre de 2009

puerto plata



Al norte de la isla caribeña de La Española, en la República Dominicana, nos vemos en la ciudad de Puerto Plata. Al igual que en las otras Antillas Mayores, el clima es maravilloso. Ni muy caliente ni muy frío todo el año. La brisa y la vegetación tropical proveen un ambiente relajante. Y la música, bien de los pájaros o de los tambores, se escucha sin cesar.


Entre Puerto Plata y el aeropuerto han edificado una sección turística que le llaman Playa Dorada. Esta zona es exclusiva para el turismo. Cuenta con varias playas, hoteles, restaurantes, bancos y discotecas. Algunos hoteles por un precio preajustado le permiten disfrutar de toda las comodidades, incluyendo toda la comida y bebida - marca nacional - que desee.
La población de Puerto Plata es alegre y agradable. Insisten, a veces demasiado, en complacer al turista. Son sanos de pensamientos y excelentes para la música, especialmente el merengue. Si no lo sabe bailar, vaya a Puerto Plata y si no lo aprende allí, por lo menos se divierte.
Al sur de la ciudad vemos una inmensa montaña llamada Loma Isabel de Torres. En la cima, donde a las nubes les encanta posarse, hay una estatua de Cristo Redentor y un agradable bosque de helechos que parecen palmas. Hace varios años subimos por medio de un teleférico, cuando volvimos a visitar en 1998, estaba roto el funicular y preferimos no subir en automóvil.

puerto plata